Cuarta reseña. Crónica de una muerte anunciada. Gabriel García Márquez.
Si os digo la verdad no me creo que haya libros imprescindibles, libros que todos deberíamos leer al menos una vez en la vida, libros que sin discusión tienen que ser leídos por todo hijo de vecino. Sin embargo, este que os traigo hoy es una excepción.
Novela corta, negra, con el misterio desvelado en el mismísimo título, y aunque resulte difícil de creer poco importa, la intriga, la acción y la atención se mantienen durante casi toda la novela.
Vale que al principio cuesta un poco situarnos, pero lo normal. Vale que el rollo policíaco o de investigación está muy manido y que personalmente no me atrae (aunque haya Lisbeth Salanders o algún que otro Hercules Poirot que se cruce en mi camino), no me resulta un género nada atrayente, es decir, se muere uno (casi siempre), que normalmente no da ninguna pena, como si de una piedra se tratase, nunca es importante en la trama, y acto seguido pasamos por una investigación ardua y lenta, ya que el misterio se resuelve al final, sorprendiéndonos, eso sí, pero a mí no me suele merecer la pena. Sin embargo, aquí la cosa cambia, nos convence, vamos pasando de personaje en personaje queriendo enterarnos de todos los chismes de ese pequeño pueblo. Con un lenguage impecable en muchísimos fragmentos, y con un sentimiento que nos mantiene en vilo queriendo enterarnos de la verdad. Verdad que no se nos cuenta realmente, cosa que para mí es un acierto. No me creo esas grandes historias con sus esclarecedores desenlaces, no cuela, no tienen pinta de existir.
La novela está basada en hechos reales, lo cual da un miedo interesante, ya que si la leéis da un coraje absoluto que al muchacho lo maten sabiendo todo el pueblo lo que iba a pasar. Absolutamente aterrador.
Los hermanos, que son tan humanos como sanguinarios, la historia de amor de Ángela Vicario y Bayardo San Román, lamentable y extraordinaria, y la mala fortuna de Santiago Nasar completan esta novela que no esperaba disfrutar de esta manera.
En lo peor podría poner que hay miles de personajes, pero no me da la gana, porque no creo que haya ninguna pérdida y porque los considero necesarios a todos. No es la típica novela que es necesaria seguir con un cuaderno de apuntes y dibujando un árbol genealógico. Por poner alguna pega podría decir que el rollo de las tripas me sobraba un poco, pero le da una emoción y una congoja la mar de atractiva. Así que nada. Se lee en un momento y aparte de recomendarlo lo pondría en la "lista de los libros que hay que leer al menos una vez en la vida" que jamás haría.